La CREG definió las condiciones de competencia, las garantías de puesta en operación y la fórmula para trasladar los costos de compras de energía a los usuarios regulados. Esta normativa, publicada el 5 de junio de 2026, surge del mecanismo de contratación impulsado por el Ministerio de Minas y Energía (Resolución 40208 de 2026). Su objetivo es asegurar una prestación eficiente, continua e ininterrumpida del servicio, promoviendo la libre competencia y evitando abusos de posición dominante en el mercado eléctrico. La CREG busca que los costos trasladados a la tarifa reflejen condiciones competitivas y eficientes, integrando nuevos proyectos de generación para diversificar la matriz energética y gestionar el riesgo de la demanda futura.