La CREG estableció una nueva metodología para remunerar el transporte de combustibles líquidos por poliducto, resultado de un riguroso proceso técnico y participativo. Este nuevo marco unifica el esquema tarifario para combustibles líquidos y Gas Licuado del Petróleo (GLP), reconociendo la unidad económica del servicio de transporte por ductos. La propuesta se basa en el reconocimiento de inversiones, gastos de operación y mantenimiento, e incorpora mecanismos para la estabilidad y eficiencia, como un factor de utilización normativo. Un cambio fundamental es el traslado del "lleno de línea" al transportador, buscando alinear su titularidad con su rol como insumo indispensable para la operación. Esta medida busca reducir requisitos de liquidez para los remitentes y optimizar la gestión del servicio.