En relación con la implementación de sistemas de almacenamiento, el documento sugiere que la regulación debe considerar varios aspectos técnicos y económicos. Es fundamental establecer los requisitos técnicos necesarios para la integración de sistemas de almacenamiento en la red, asegurando que su operación no comprometa la seguridad y confiabilidad del sistema eléctrico. La regulación debe evaluar cómo los sistemas de almacenamiento pueden afectar las tarifas de los usuarios finales y tomar medidas preventivas para mitigar cualquier impacto negativo. La regulación debe contemplar cómo se remunerarán los servicios que los sistemas de almacenamiento pueden ofrecer a la red, así como los incentivos necesarios para fomentar su adopción.