La tarifa por servicios de energía para una instalación residencial se compone principalmente de dos componentes: el Costo Unitario de Prestación del Servicio (CU), que incluye actividades de generación, transmisión, distribución y comercialización, y los costos variables asociados al consumo de energía, expresados en $/kWh, además de un componente fijo por factura. Cuando el transformador es de propiedad del usuario, la regulación permite un descuento en la tarifa equivalente al valor de la inversión de dicho transformador, siempre que se cumplan ciertos requisitos. Este descuento se refleja en el listado de componentes del costo mediante una reducción en la parte variable, descontando el cargo correspondiente a la inversión del nivel de tensión 1 que corresponda. La propiedad compartida o del transformador privado también implica que, al momento de la reposición o mantenimiento, el usuario puede pagar cargos ajustados, y en algunos casos, pagar solo el 50% del cargo máximo, según la normativa aplicable.