La frontera entre el servicio público de aseo y los servicios públicos de energía y gas radica en la naturaleza de las actividades y su regulación. El servicio de aseo, regulado por la CRA, incluye la recolección, transporte y disposición final de residuos sólidos, donde el aprovechamiento de estos residuos se considera una actividad complementaria. Por otro lado, la generación de biogás a partir de residuos sólidos se enmarca dentro de la Gestión Integral de Residuos Sólidos, lo que implica que su regulación corresponde a la CREG, que se ocupa de la producción, transporte, distribución y comercialización de gas combustible. Así, mientras el servicio de aseo se centra en la gestión de residuos, la generación de energía y gas a partir de biogás se regula como un servicio público domiciliario, asegurando que ambas regulaciones sean coherentes y armonizadas para evitar conflictos normativos y garantizar la sostenibilidad ambiental y económica de las actividades involucradas.