Los permisos ambientales para licencias urbanísticas en suelo rural y suburbano deben gestionarse considerando las determinantes ambientales vigentes, asegurando el cumplimiento de normativas como el Decreto 1076 y el Decreto 1077 de 2015. La autoridad ambiental debe verificar requisitos específicos para proyectos residenciales, industriales, comerciales y de servicios, enfocándose en aspectos como el manejo de vertimientos, suministro de agua potable, tratamiento de aguas residuales y adecuada gestión del riesgo, especialmente en zonas de alta amenaza geotécnica o hidrológica. Las solicitudes deben incluir estudios de amenaza y riesgo, como los detallados en el POMCA, y se deben garantizar condiciones de autoabastecimiento cuando no existan redes públicas. Además, la autoridad puede exigir estudios ambientales complementarios (flora, fauna, humedales) si desconoce las condiciones del predio. La ocupación máxima en suelo rural suburbano no debe superar el 30% para asegurar la conservación de la vegetación nativa.