El Ministerio de Ambiente señala que el prestador del servicio de alcantarillado debe contar con un permiso de vertimiento o un Plan de Saneamiento y Manejo de Vertimientos (PSMV) aprobado por la autoridad ambiental, en conformidad con la normatividad vigente. Cuando las comunidades organizadas en zonas rurales administran estos servicios, la responsabilidad del municipio en la formulación y pago de la tasa retributiva no se puede delegar, ya que no funciona como prestador. Además, la aprobación del PSMV debe hacerse a nombre del prestador que presentó la información, generalmente la comunidad, y no del municipio, lo que aclara los roles y responsabilidades en la gestión ambiental y financiera de los servicios.