obligación de cortarse el pelo durante el tiempo que permaneciera privado de la libertad. La decisión fue adoptada al estudiar una tutela que presentó un interno de dicha cárcel. Este explicó que, debido a su etnia afrodescendiente y su cultura jamaiquina, desde la infancia ha tenido el pelo largo peinado con trenzas. Sin embargo, el centro de reclusión no se lo permitía”.