El ministerio precisa que tras la finalización de un proyecto de construcción o demolición, los residuos generados, como materiales sobrantes, son regulados por la Resolución 472 de 2017 y sus modificaciones, que establecen que los Residuos de Construcción y Demolición (RCD) pueden ser susceptibles o no de aprovechamiento. Los materiales que no están contaminados con residuos peligrosos y que conservan sus características de uso, pueden ser reutilizados, reciclados o aprovechados en otros procesos, integrándose al ciclo económico. Sin embargo, si dichos materiales están contaminados con residuos peligrosos o presentan características de peligrosidad, deben gestionarse conforme a normatividad ambiental especial. Cuando un proyecto concluye y se generan residuos sin una autorización activa vigente, como en el caso de una cantera sin licencia vigente, estos materiales pueden ser considerados residuos peligrosos o estériles, y su gestión debe realizarse siguiendo las directrices establecidas, garantizando el cumplimiento de la protección ambiental y previniendo riesgos para la salud pública y el ambiente.