La CREG aborda la regulación de la generación distribuida de energía eléctrica en cuanto a la conexión de múltiples Generadores Distribuidos (GD) de capacidad menor a 1 MW que debe tener su propia frontera de generación, lo que implica contar con grupos de medida individuales; estos generadores pueden ser de diversas tecnologías y se caracterizan por su conexión en puntos cercanos al consumo, lo que permite una generación más eficiente y sostenible a diferencia de la normatividad que se aplica a plantas de generación centralizadas mayores a 20 MW.