Mediante el presente Decreto de la Alcaldía de Bogotá implementó nuevas medidas para abordar la crisis hídrica que afecta a la ciudad. Estas normativas prohíben el uso de agua potable en actividades no esenciales, como el lavado de vehículos y el riego de jardines, y fomentan el uso de agua reciclada y agua de lluvia. La administración local llevará a cabo campañas educativas para concientizar a la población sobre la importancia del ahorro de agua. Además, se establecerán lineamientos para que nuevas construcciones adopten sistemas de manejo de agua. Estas acciones reflejan un compromiso con la sostenibilidad y la protección de los recursos hídricos, en busca de asegurar la disponibilidad de agua en Bogotá mediante la creación de cultura de conservación entre los ciudadanos.